¿Por qué las nos
enamoramos?, esta es una pregunta hemos querido saber las personas desde que lo
conocemos para así controlarlo, la razón es que la mayoría de las veces nos
pasa con personas equivocadas, en el peor momento o con las que menos deseamos,
algunos critican diciendo “Hay mejores” “Porque te conformas” “Puedes conseguir
a alguien mejor”, podríamos decir de manera ocurrente que estamos programados
para que esto pase y nuestros sentimientos quieren ver como respondemos o nos
damos por vencidos, esto me paso a mí pero no precisamente me enamore yo, sino
una chica linda y en todo el sentido de la palabra “Perfecta” se enamoró de mí.
Yo solo soy un chico normal de 1ro de preparatoria, ella es 2 años
mayor, es tan linda que es imposible no voltear a mirarla, si ella se lo
propusiera podría conseguir a cualquier muchacho y con dinero asegurando su
futuro pero ella se me declaro hace unos días, a mí, esto jamás me había pasado
y nunca me lo hubiera esperado, soy lo que los estándares llaman normal,
cabello un poco largo y sin nada de que enorgullecerme, no era el as de la
escuela ni en el deporte, estaba resignado a mi ser y no soñaba como todos los
de mi edad con cosas imposible, la declaración fue como una bofetada para mí,
no sabía cómo responder ni si ella lo decía en serio. No pude decir nada más
que “Déjame pensarlo hasta mañana” ella parecía un poco confundida pero
asintió, lo que más me llamo la atención fue su rostro no parecía que vacilara
en lo que había hecho, esto me inquieto pero a la vez me dio seguridad.
“¿Te convertirías en mi novio?”
Esas palabras resonaban en mi cabeza, no podía sacarlas y menos ignorarlas.
- No sé qué voy a hacer
Empecé a hablar solo mientras caminaba hacia la escuela eran las 7:50 tenia 10 minutos , ella seguramente me estará esperando así que no tendré manera de escapar, solo me queda confrontarla
- Eros buenos días, ¿podemos hablar?
Se acercó una chica corriendo ligeramente mientras su cabello color avellana y unos ojos dorados que apuntaban hacia mis ojos negros, una escultural belleza estaba ante mí, su nombre era Venus y parecía tener más energía que de costumbre.
- C-Claro no tengo problema
- Mmmm pero vamos detrás del edificio B
- Está bien
Silencio. Ninguno hablo mientras caminábamos hacia nuestro destino “Espero que mi respuesta no le afecte”, solo podía pensar en esto mientras seguíamos. Estaba nervioso, mis manos sudaban, las cosas empezaron a dar vueltas y mi corazón se aceleró a mil por hora. No podía controlarme incluso su olor al caminar junto a ella me afectaba parecía un edén de rosas, pero no la conocía realmente ella simplemente se me acerco sin previo aviso hace una semana, no parecía que tuviera malas intenciones “¿Pero si ella solo está actuando para ponerme en evidencia y reírse de mi estupidez?” esta pregunta apareció en mi mente pero se controlaba con la sonrisa que me dio ayer. Mi mente es un embrollo pero no puedo descartar ninguna así que me arriesgare.
Llegamos a nuestro destino en poco tiempo pues el edificio estaba el más cercano a la puerta principal y no era visible aun para las cámaras de vigilancia. Las primeras palabras salieron de la boca de ella
- Lamento haberte asustado ayer con una pregunta tan directa
- No hay problema pero…
- No tendré objeción con tu respuesta solo dilo
- En realidad no te conozco, pero no parece que estés jugando con esto así que...
Su rostro parecía tratar de ocultar que ella estaba tratando de ser fuerte, veía venir una respuesta negativa, pero algo así no se puede ocultar
- Quiero conocerte mejor antes de decidirlo
Su cara de asombro me dijo todo, no esperaba una respuesta así pero quiero saber cómo es ella fuera del molde en que la tienen todos de niña perfecta. Cerré los ojos después de ver su rostro por la sorpresa, espero que lo entienda, abrí los mis parpados lentamente con temor a haberla lastimado pero su reacción fue la contraria sonreía de manera espectacular parecía feliz
- Está bien, seamos amigos, así nos conoceremos mejor
El alivio que sentí con su respuesta no se podía comparar con nada pero el sonido de la campana nos desconcertó a ambos entrabamos a la 1 en punto, los diez minutos pasaron volando y solo pude preocuparme por mí, ella no tendría ningún problema los alumnos decían que era la consentida de los profesores, no por ser linda sino inteligente, cumplida y servicial además de ser increíble en los deportes, somos como agua y aceite, si yo llego a clase después del toque me quedaría afuera. Venus no parecía preocupada, más bien feliz, solo sonrió diciendo
- Que mala suerte, nos tardamos demasiado, pero podemos aprovechar esto
- ¿Cómo?
- Que te parece si tenemos una cita hoy, así empezaremos a conocernos ¿Si?
Tenía dudas pero en cualquier caso ya perdí la primera clase y es de 3 horas y la escuela era muy liberal podías hacer lo que quisiera siempre y cuando no afectara las instalaciones ni a los estudiantes y personal. En pocas palabras podíamos entrar y salir a voluntad.
- ¿No tendrás problemas si faltas?
- No, después me las arreglare
- Pero si nos ven con el uniforme la gente podría molestar
Las personas de aquí no eran tan discretas y si nos veían afuera seriamos el tema de conversación a pesar de no tener problemas con la escuela
- Tienes razón, tengo una idea, hay que ir a nuestras casas y cambiarnos la ropa, no debería haber problema
- Mmmm entonces está bien nos reunimos a las 3 en el centro para tener tiempo de ir i regresar si tanta prisa
- ¡¡¡Si!!! –Salto mientras parecía celebrar
Nos separamos en la puerta dirigiéndonos a los lados opuestos de la calle, yo vivía no muy lejos pero en sentido contrario de la escuela en cuanto a la de Venus, en realidad no sé a qué distancia este su casa pero sus amigos dicen que es grande e increíble.
Camine y sin darme cuenta estaba en mi calle, mi casa como toda mi vida era normal, sin tantos lujos pero suficiente para vivir sin preocupaciones. Abrí la puerta con las llaves que saque de mi mochila y entre, mi madre estaba cocinando estofado, en cuanto me vio se desconcertó pero no se metía mucho con migo, no porque no le importara más bien porque confiaba en mi
- ¿Qué haces aquí? Deberías estar en la escuela –Comento de forma calmada sin alterarse
- Se me hizo tarde para la primera hora y una amiga dijo que si la podía acompañar hoy
- Ya veo, adonde van a ir
- Al centro, solo vine a cambiarme
- Está bien
Subí las escaleras hacia mi habitación, lucía un poco infantil pero nunca deseche las cosas cuando fui creciendo, más bien las acumulo como recuerdos. Tengo desde juguetes viejos hasta álbumes de fotografías familiares, era un desorden y mi ropa era igual. Busque en mi ropa algo que ponerme mi peor miedo se hizo realidad, me empecé a comportar como mujer, “No sé qué usar” mi cerebro me fallo así que solo algo sencillo. Elegí un pantalón de mezclilla y una camisa blanca.
Levante la ropa que tire mientras decidía, salí de mi habitación me despedí de mi Mamá y dijo
- Vas muy arreglado ¿Quieres quedar bien con ella o es tu novia?
Al escuchar esto me puse rojo como manzana y solo respondí “Si tuviera que elegir una seria la primera” mi madre sonrió y levanto el pulgar como dándome su aprobación y deseándome suerte, respondí con una sonrisa y salí hacia la plaza
Llegue antes de lo acordado, durante el tiempo que espere miraba a la gente que pasaba y como todos lucían muy diferentes, algunos se estresaban de más y otros de menos, pensaba en como la personas dice “Tienes que relajarte” si estás muy estresado pero si te ven relajado “Has algo” no hay un punto medio en su enfoque, yo trataba de mediarlo me esforzaba por las cosas necesarias pero no me preocupada de más si las cosas no salían como yo quería, tomaba todo con calma, es como me dijo mi padre hace unos pocos años “La vida es como las apuestas, en ocasiones pierdes y a veces ganas pero lo importante es saber cómo responder a ambos casos” he basado mi forma de pensar en esto. Todo el tiempo que estuve sentado admirando el paisaje urbano paso volando y sin darme cuenta había alguien parado frente a mí era Venus, no la reconocí sin el uniforme, tenía un vestido a la rodilla color verde claro que va de acuerdo con el verano, su pelo estaba suelto y revoloteaba ligeramente con el aire dejando ese aroma mágico que tiene. No podía parpadear y mucho menos dejar de mirar, mi boca ligeramente abierta que tampoco podía cerrar. Pareció darse cuenta y se sonrojo preguntando “¿Me queda bien el vestido?”. No podía hablar mi cerebro estaba en trance por lo que solo asentí ligeramente. “Podrías parar de mirarme así, es vergonzoso” moví mi cabeza para entrar en razón,
- Lo siento es que te vez muy hermosa Venus, haces honor a tu nombre
- Gracias, le pregunte a mi hermana que debía ponerme y me recomendó esto
No sabíamos que hacer era un poco incómodo solo pude bajar la mirada tratando de pensar en algo, ella hizo algo parecido, quedamos petrificados por temor, ella comenzó
- Que te parece si vamos a dar una vuelta y luego compramos algo para comer
- E-Esta bien
El dinero no me preocupaba siempre tenía dinero guardado pera cualquier imprevisto como este era algo, tenía planeado gastarlo en algo mas pero…
El sol estaba brillante e iluminaba los alrededores, el día perfecto para una cita, a pesar de la falta de planeación nos estábamos divirtiendo, ella era divertida y ocurrente decía las cosas tal y como las pensaba y me agrado su actitud fuera de la escuela, incluso me agrada más.
Mientras paseábamos en las calles sin rumbo compramos unas crepas, nos detuvimos en un pequeño kiosco y nos sentamos en las bancas de ahí para hablar un poco más tranquilos puesto que no había muchas personas cerca
- Es increíble, tenía mucho que no me divertía así
Dije lo que pensaba, no era tan sociable con mis compañeros y al ser hijo único siempre preferí estar solo. Me quedaba normalmente en casa y rara vez salía como ahora, es por eso que no dude mucho en aceptar la invitación de Venus.
- Yo también, y si así podemos conocernos más fuera de la escuela
- Tienes razón
Descansábamos tranquilamente, los niños jugaban en el parque cercano sin preocupaciones al igual que nosotros.
- Venus, ¿Puedo preguntarte algo?
- No tienes que ser tan serio, pero pregunta lo que quieras
- ¿Por qué me elegiste? Si puedes tener a cualquier persona que quieras
- Mmmm me lo preguntas tan directamente que no sé cómo contestar. Pero si tuviera que responder seria el que eres el único que no está vacío
- ¿A qué te refieres con vacío?
Espere cualquier tipo de respuesta pero esta paso los límites de lo que podía imaginar, no entendía ni siquiera la referencia
- Todas las demás personas solo se preocupan por ellas mismas y por sus intereses sin importar encima de quien deben pasar para lograrlo. Por ejemplo ¿no notaste que los hombres de tu salón empezaron a ser más amables y atentos desde que comencé a hablarte?
- Si, estaban demasiado raros, incluso los que jamás se habían percatado de mi existencia empezaron a acercarse
- Claro, es el vivo ejemplo de lo que te mencione hace un momento, pero encontré alguien diferente. A ti, tu no buscas pasar sobre los demás si no avanzar juntos
Nunca lo vi de esa manera, yo solo quería que todos superáramos los obstáculos, todos decían que era raro, es como si en una carrera alguien cayera y se lastimara pidiera tu mano, algunos lo ignorarían, unos pocos lo levantarían y seguirían pero yo lo levantaría y lo ayudaría a terminar, por alguna razón no soy capaz de abandonar a alguien que necesite de mi aunque cuando yo los necesito solo pasen de largo
- Para mi es sentido común, todos debemos ayudarnos pero no me convence como razón
- Bueno hay otras cosas pero esa es una
- Lo dejare así por el momento después me lo explicas
- Está bien, que te parece si vamos a comer algo, tengo hambre
- Cerca de aquí hay un lugar excelente de comida argentina, ¿Te gustaría ir a probarla?
- Claro, me gusta probar cosas distintas
Nos levantamos y caminamos por las calles hacia el restaurante. Durante nuestro trayecto me di cuenta de algo cuando mire un vidrio y nos reflejó a ambos, realmente parecíamos una pareja teniendo una cita común. Sonreír amargamente por el tormento de mis recuerdos en mi cabeza que retumbaban sin cesar destruyendo cada rastro de deseo por felicidad. Esto hizo que detuviera mi paso y al parecer Venus se dio cuenta de esto y me pregunto algo preocupada “¿Te sientes bien? ¿Qué te duele?”
- No es nada –Solo pude empezar a caminar más rápido alejándome un poco de ella
- Tienes algo, pero si no me lo quieres decir no soy quien para obligarte así que solo disfruta el resto del día quieres
Llegamos al restaurante y aun no podía calmar mi mente así que solo trate de sonreír mas para no ser descortés con la chica que me acompañaba, nos sentamos en las sillas que nos ofrecieron los meseros, aunque no era un restaurante de 1er mundo la comida que servían era deliciosa y al alcance de pago para unos estudiantes como nosotros, pero siempre me he preguntado algo sobre Venus y lo dije mientras esperábamos lo que ordenamos
- ¿A que se dedican tus padres?
- Mi padre es comerciante de joyas y mi mamá es dueña de una de las mejores fábricas de perfumes
- Son increíbles, todos en la escuela sabían que tus papás eran grandes empresarios pero nadie lo creía a ese punto
Cualquiera se daría cuenta de que su familia era de adinerada, siempre tiene un porte que no es común y por mas idiota que seas tienes verlo. Pero solo podíamos imaginar a su papá con un trabajo así de importante pero incluso su madre, es increíble que se haya conformado con una escuela pública como la nuestra si ella entraría donde quiera
- Aquí está su orden, espero que lo disfruten
La mesera trajo la comida y comenzamos a degustar pero tenía problemas con la carne, estaba tratando de comer de la manera más apropiada que podía pero…
Venus se percató y me dijo “No es necesario que te esfuerzos solo disfruta” no supe como tomar la recomendación pero para facilitarme comenzó a masticar la carne y cortarla de una manera ligeramente más vulgar pera facilitarlo, aun así no quise parecer alguien con malos hábitos entonces lo disimule lo mejor que pude. La chica enfrente de mí solo soltaba risitas al verme en tan complicada situación. Terminamos de comer, pague y nos retiramos. Ya eran las 8, el tiempo se nos pasó volando mientras jugueteábamos en la ciudad por lo que lleve Venus, era tarde para que se fuera sola a su casa.
Estábamos a unas calles de llegar y ella comenzó a decir palabras que me sorprendieron incluso a mi
- Gracias por esforzarte tanto
- E-En realidad no hice tanto –Dije mientras levante el brazo rascándome la nuca para liberar los nervios
- No digas eso por favor, la ropa que traes la escogiste detalladamente y los lugares que visitamos eran increíbles y gastaste una cantidad considerable de dinero y procurabas que no me diera cuenta
- Solo quería dejarte una buena impresión
- No era necesario, desde que te conocí tuve la mejor imagen de ti
- …
Ambos quedamos en silencio un momento y nos detuvimos, la mire y tenía la mirada abajo, en un instante la levanto y sus ojos parecían tener determinación y se acerco
---Beso---
Ella me beso, no sabía que hacer tener su cara tan cerca, su olor y la sensación de sus labios contra los míos fundieron mi cerebro haciéndome imposible pensar. En cuanto se separó me miro a los ojos y me abrazo y dijo “Perdona, no pude evitarlo, espero no haberte molestado” “En realidad no” fue lo único que pude hacer que saliera de mi boca.
Tomo mi mano, la apretó fuertemente un instante para después soltarla y se fuese a casa que estaba frente a nosotros. Estaba a punto de entrar y se detuvo en el pórtico y grito en voz alta “GRACIAS POR HOY, FUE MUY DIVERTIDO ESPERO QUE LO REPITAMOS”
Mi corazón se detuvo un momento, mi respiración se aceleró y un mariposeo en mi estómago. “Es tan linda” solo pude pensar en eso mientras caminaba hacia casa. Mientras caminaba perdí la noción y de repente estaba en mi destino, alguien también había llegado, era mi hermano Eduardo, somos 3 hermanos, él es el mayor tiene 25, después Lucio con 18 años y yo el menor con 16. Él era una gran persona, lo admiraba y tenía toda mi confianza, pero todos me decían que el admirarlo era normal porque papá se fue después de que yo nací, que él era mi figura paterna y cosas por el estilo. No importa la razón, él era muy comprensible, atento, responsable e incluso era el que trabajaba para mantener a la familia, literalmente era el hermano perfecto así que por impulso corrí a saludarlo
- Hola Edi
- Hola, no esperaba verte afuera tan tarde ¿Qué estabas haciendo?
- Pues… –No supe que responder y me puse rojo
- Anda dime a donde fuiste
Sonrió para animarme a comentarle acerca de lo que había hecho y mi día, mi tono de voz bajo ligeramente del común “Fui a una cita” sonrió de forma no común y dijo “Bien por ti, estas empezando a convertirte en un adulto” riéndose ligeramente, no en forma de burla si no de felicitación. Entramos a la casa y mamá estaba en la estancia viendo la televisión.
- Ya llegamos
- ¿Qué tal les fue a ambos? –Como siempre nuestra madre sonriendo y al oírla hablar Lucio, nuestro hermano bajo de su habitación
- En mi trabajo no tuve problemas y Eros parece que tiene suerte con las chicas
- Deja el tema por favor
- Bueno pero más importante, ¿Cuándo nos la presentaras a mamá y a mí?
- Eso no es lo que describiría como otro tema y no lo sé, es posible que ni siquiera venga
- Solo arréglalo, el primer amor es algo que debes presumir
Al ver que solo se centraban en mi dije “Estoy cansado, me iré a mi cuarto” así subí al segundo piso y aun así me gritaban cosas desde abajo pero me esforcé por no escucharlo. Una vez en mi habitación solté un suspiro de alivio, por fin podía relajarme.
Durante el día lo que más me agobio fue lo mi familia al regresar, “Hoy me dormiré temprano” dije esto en cuanto vi la cama, pero no pude, seguía pensando en todo lo que hicimos Venus y yo, solo pude conciliar el sueño después de la 1am, “Estaré cansado mañana” esto fue lo último que paso por mi mente.
- Levántate Eros, se te va a hacer tarde
“¿Te convertirías en mi novio?”
Esas palabras resonaban en mi cabeza, no podía sacarlas y menos ignorarlas.
- No sé qué voy a hacer
Empecé a hablar solo mientras caminaba hacia la escuela eran las 7:50 tenia 10 minutos , ella seguramente me estará esperando así que no tendré manera de escapar, solo me queda confrontarla
- Eros buenos días, ¿podemos hablar?
Se acercó una chica corriendo ligeramente mientras su cabello color avellana y unos ojos dorados que apuntaban hacia mis ojos negros, una escultural belleza estaba ante mí, su nombre era Venus y parecía tener más energía que de costumbre.
- C-Claro no tengo problema
- Mmmm pero vamos detrás del edificio B
- Está bien
Silencio. Ninguno hablo mientras caminábamos hacia nuestro destino “Espero que mi respuesta no le afecte”, solo podía pensar en esto mientras seguíamos. Estaba nervioso, mis manos sudaban, las cosas empezaron a dar vueltas y mi corazón se aceleró a mil por hora. No podía controlarme incluso su olor al caminar junto a ella me afectaba parecía un edén de rosas, pero no la conocía realmente ella simplemente se me acerco sin previo aviso hace una semana, no parecía que tuviera malas intenciones “¿Pero si ella solo está actuando para ponerme en evidencia y reírse de mi estupidez?” esta pregunta apareció en mi mente pero se controlaba con la sonrisa que me dio ayer. Mi mente es un embrollo pero no puedo descartar ninguna así que me arriesgare.
Llegamos a nuestro destino en poco tiempo pues el edificio estaba el más cercano a la puerta principal y no era visible aun para las cámaras de vigilancia. Las primeras palabras salieron de la boca de ella
- Lamento haberte asustado ayer con una pregunta tan directa
- No hay problema pero…
- No tendré objeción con tu respuesta solo dilo
- En realidad no te conozco, pero no parece que estés jugando con esto así que...
Su rostro parecía tratar de ocultar que ella estaba tratando de ser fuerte, veía venir una respuesta negativa, pero algo así no se puede ocultar
- Quiero conocerte mejor antes de decidirlo
Su cara de asombro me dijo todo, no esperaba una respuesta así pero quiero saber cómo es ella fuera del molde en que la tienen todos de niña perfecta. Cerré los ojos después de ver su rostro por la sorpresa, espero que lo entienda, abrí los mis parpados lentamente con temor a haberla lastimado pero su reacción fue la contraria sonreía de manera espectacular parecía feliz
- Está bien, seamos amigos, así nos conoceremos mejor
El alivio que sentí con su respuesta no se podía comparar con nada pero el sonido de la campana nos desconcertó a ambos entrabamos a la 1 en punto, los diez minutos pasaron volando y solo pude preocuparme por mí, ella no tendría ningún problema los alumnos decían que era la consentida de los profesores, no por ser linda sino inteligente, cumplida y servicial además de ser increíble en los deportes, somos como agua y aceite, si yo llego a clase después del toque me quedaría afuera. Venus no parecía preocupada, más bien feliz, solo sonrió diciendo
- Que mala suerte, nos tardamos demasiado, pero podemos aprovechar esto
- ¿Cómo?
- Que te parece si tenemos una cita hoy, así empezaremos a conocernos ¿Si?
Tenía dudas pero en cualquier caso ya perdí la primera clase y es de 3 horas y la escuela era muy liberal podías hacer lo que quisiera siempre y cuando no afectara las instalaciones ni a los estudiantes y personal. En pocas palabras podíamos entrar y salir a voluntad.
- ¿No tendrás problemas si faltas?
- No, después me las arreglare
- Pero si nos ven con el uniforme la gente podría molestar
Las personas de aquí no eran tan discretas y si nos veían afuera seriamos el tema de conversación a pesar de no tener problemas con la escuela
- Tienes razón, tengo una idea, hay que ir a nuestras casas y cambiarnos la ropa, no debería haber problema
- Mmmm entonces está bien nos reunimos a las 3 en el centro para tener tiempo de ir i regresar si tanta prisa
- ¡¡¡Si!!! –Salto mientras parecía celebrar
Nos separamos en la puerta dirigiéndonos a los lados opuestos de la calle, yo vivía no muy lejos pero en sentido contrario de la escuela en cuanto a la de Venus, en realidad no sé a qué distancia este su casa pero sus amigos dicen que es grande e increíble.
Camine y sin darme cuenta estaba en mi calle, mi casa como toda mi vida era normal, sin tantos lujos pero suficiente para vivir sin preocupaciones. Abrí la puerta con las llaves que saque de mi mochila y entre, mi madre estaba cocinando estofado, en cuanto me vio se desconcertó pero no se metía mucho con migo, no porque no le importara más bien porque confiaba en mi
- ¿Qué haces aquí? Deberías estar en la escuela –Comento de forma calmada sin alterarse
- Se me hizo tarde para la primera hora y una amiga dijo que si la podía acompañar hoy
- Ya veo, adonde van a ir
- Al centro, solo vine a cambiarme
- Está bien
Subí las escaleras hacia mi habitación, lucía un poco infantil pero nunca deseche las cosas cuando fui creciendo, más bien las acumulo como recuerdos. Tengo desde juguetes viejos hasta álbumes de fotografías familiares, era un desorden y mi ropa era igual. Busque en mi ropa algo que ponerme mi peor miedo se hizo realidad, me empecé a comportar como mujer, “No sé qué usar” mi cerebro me fallo así que solo algo sencillo. Elegí un pantalón de mezclilla y una camisa blanca.
Levante la ropa que tire mientras decidía, salí de mi habitación me despedí de mi Mamá y dijo
- Vas muy arreglado ¿Quieres quedar bien con ella o es tu novia?
Al escuchar esto me puse rojo como manzana y solo respondí “Si tuviera que elegir una seria la primera” mi madre sonrió y levanto el pulgar como dándome su aprobación y deseándome suerte, respondí con una sonrisa y salí hacia la plaza
Llegue antes de lo acordado, durante el tiempo que espere miraba a la gente que pasaba y como todos lucían muy diferentes, algunos se estresaban de más y otros de menos, pensaba en como la personas dice “Tienes que relajarte” si estás muy estresado pero si te ven relajado “Has algo” no hay un punto medio en su enfoque, yo trataba de mediarlo me esforzaba por las cosas necesarias pero no me preocupada de más si las cosas no salían como yo quería, tomaba todo con calma, es como me dijo mi padre hace unos pocos años “La vida es como las apuestas, en ocasiones pierdes y a veces ganas pero lo importante es saber cómo responder a ambos casos” he basado mi forma de pensar en esto. Todo el tiempo que estuve sentado admirando el paisaje urbano paso volando y sin darme cuenta había alguien parado frente a mí era Venus, no la reconocí sin el uniforme, tenía un vestido a la rodilla color verde claro que va de acuerdo con el verano, su pelo estaba suelto y revoloteaba ligeramente con el aire dejando ese aroma mágico que tiene. No podía parpadear y mucho menos dejar de mirar, mi boca ligeramente abierta que tampoco podía cerrar. Pareció darse cuenta y se sonrojo preguntando “¿Me queda bien el vestido?”. No podía hablar mi cerebro estaba en trance por lo que solo asentí ligeramente. “Podrías parar de mirarme así, es vergonzoso” moví mi cabeza para entrar en razón,
- Lo siento es que te vez muy hermosa Venus, haces honor a tu nombre
- Gracias, le pregunte a mi hermana que debía ponerme y me recomendó esto
No sabíamos que hacer era un poco incómodo solo pude bajar la mirada tratando de pensar en algo, ella hizo algo parecido, quedamos petrificados por temor, ella comenzó
- Que te parece si vamos a dar una vuelta y luego compramos algo para comer
- E-Esta bien
El dinero no me preocupaba siempre tenía dinero guardado pera cualquier imprevisto como este era algo, tenía planeado gastarlo en algo mas pero…
El sol estaba brillante e iluminaba los alrededores, el día perfecto para una cita, a pesar de la falta de planeación nos estábamos divirtiendo, ella era divertida y ocurrente decía las cosas tal y como las pensaba y me agrado su actitud fuera de la escuela, incluso me agrada más.
Mientras paseábamos en las calles sin rumbo compramos unas crepas, nos detuvimos en un pequeño kiosco y nos sentamos en las bancas de ahí para hablar un poco más tranquilos puesto que no había muchas personas cerca
- Es increíble, tenía mucho que no me divertía así
Dije lo que pensaba, no era tan sociable con mis compañeros y al ser hijo único siempre preferí estar solo. Me quedaba normalmente en casa y rara vez salía como ahora, es por eso que no dude mucho en aceptar la invitación de Venus.
- Yo también, y si así podemos conocernos más fuera de la escuela
- Tienes razón
Descansábamos tranquilamente, los niños jugaban en el parque cercano sin preocupaciones al igual que nosotros.
- Venus, ¿Puedo preguntarte algo?
- No tienes que ser tan serio, pero pregunta lo que quieras
- ¿Por qué me elegiste? Si puedes tener a cualquier persona que quieras
- Mmmm me lo preguntas tan directamente que no sé cómo contestar. Pero si tuviera que responder seria el que eres el único que no está vacío
- ¿A qué te refieres con vacío?
Espere cualquier tipo de respuesta pero esta paso los límites de lo que podía imaginar, no entendía ni siquiera la referencia
- Todas las demás personas solo se preocupan por ellas mismas y por sus intereses sin importar encima de quien deben pasar para lograrlo. Por ejemplo ¿no notaste que los hombres de tu salón empezaron a ser más amables y atentos desde que comencé a hablarte?
- Si, estaban demasiado raros, incluso los que jamás se habían percatado de mi existencia empezaron a acercarse
- Claro, es el vivo ejemplo de lo que te mencione hace un momento, pero encontré alguien diferente. A ti, tu no buscas pasar sobre los demás si no avanzar juntos
Nunca lo vi de esa manera, yo solo quería que todos superáramos los obstáculos, todos decían que era raro, es como si en una carrera alguien cayera y se lastimara pidiera tu mano, algunos lo ignorarían, unos pocos lo levantarían y seguirían pero yo lo levantaría y lo ayudaría a terminar, por alguna razón no soy capaz de abandonar a alguien que necesite de mi aunque cuando yo los necesito solo pasen de largo
- Para mi es sentido común, todos debemos ayudarnos pero no me convence como razón
- Bueno hay otras cosas pero esa es una
- Lo dejare así por el momento después me lo explicas
- Está bien, que te parece si vamos a comer algo, tengo hambre
- Cerca de aquí hay un lugar excelente de comida argentina, ¿Te gustaría ir a probarla?
- Claro, me gusta probar cosas distintas
Nos levantamos y caminamos por las calles hacia el restaurante. Durante nuestro trayecto me di cuenta de algo cuando mire un vidrio y nos reflejó a ambos, realmente parecíamos una pareja teniendo una cita común. Sonreír amargamente por el tormento de mis recuerdos en mi cabeza que retumbaban sin cesar destruyendo cada rastro de deseo por felicidad. Esto hizo que detuviera mi paso y al parecer Venus se dio cuenta de esto y me pregunto algo preocupada “¿Te sientes bien? ¿Qué te duele?”
- No es nada –Solo pude empezar a caminar más rápido alejándome un poco de ella
- Tienes algo, pero si no me lo quieres decir no soy quien para obligarte así que solo disfruta el resto del día quieres
Llegamos al restaurante y aun no podía calmar mi mente así que solo trate de sonreír mas para no ser descortés con la chica que me acompañaba, nos sentamos en las sillas que nos ofrecieron los meseros, aunque no era un restaurante de 1er mundo la comida que servían era deliciosa y al alcance de pago para unos estudiantes como nosotros, pero siempre me he preguntado algo sobre Venus y lo dije mientras esperábamos lo que ordenamos
- ¿A que se dedican tus padres?
- Mi padre es comerciante de joyas y mi mamá es dueña de una de las mejores fábricas de perfumes
- Son increíbles, todos en la escuela sabían que tus papás eran grandes empresarios pero nadie lo creía a ese punto
Cualquiera se daría cuenta de que su familia era de adinerada, siempre tiene un porte que no es común y por mas idiota que seas tienes verlo. Pero solo podíamos imaginar a su papá con un trabajo así de importante pero incluso su madre, es increíble que se haya conformado con una escuela pública como la nuestra si ella entraría donde quiera
- Aquí está su orden, espero que lo disfruten
La mesera trajo la comida y comenzamos a degustar pero tenía problemas con la carne, estaba tratando de comer de la manera más apropiada que podía pero…
Venus se percató y me dijo “No es necesario que te esfuerzos solo disfruta” no supe como tomar la recomendación pero para facilitarme comenzó a masticar la carne y cortarla de una manera ligeramente más vulgar pera facilitarlo, aun así no quise parecer alguien con malos hábitos entonces lo disimule lo mejor que pude. La chica enfrente de mí solo soltaba risitas al verme en tan complicada situación. Terminamos de comer, pague y nos retiramos. Ya eran las 8, el tiempo se nos pasó volando mientras jugueteábamos en la ciudad por lo que lleve Venus, era tarde para que se fuera sola a su casa.
Estábamos a unas calles de llegar y ella comenzó a decir palabras que me sorprendieron incluso a mi
- Gracias por esforzarte tanto
- E-En realidad no hice tanto –Dije mientras levante el brazo rascándome la nuca para liberar los nervios
- No digas eso por favor, la ropa que traes la escogiste detalladamente y los lugares que visitamos eran increíbles y gastaste una cantidad considerable de dinero y procurabas que no me diera cuenta
- Solo quería dejarte una buena impresión
- No era necesario, desde que te conocí tuve la mejor imagen de ti
- …
Ambos quedamos en silencio un momento y nos detuvimos, la mire y tenía la mirada abajo, en un instante la levanto y sus ojos parecían tener determinación y se acerco
---Beso---
Ella me beso, no sabía que hacer tener su cara tan cerca, su olor y la sensación de sus labios contra los míos fundieron mi cerebro haciéndome imposible pensar. En cuanto se separó me miro a los ojos y me abrazo y dijo “Perdona, no pude evitarlo, espero no haberte molestado” “En realidad no” fue lo único que pude hacer que saliera de mi boca.
Tomo mi mano, la apretó fuertemente un instante para después soltarla y se fuese a casa que estaba frente a nosotros. Estaba a punto de entrar y se detuvo en el pórtico y grito en voz alta “GRACIAS POR HOY, FUE MUY DIVERTIDO ESPERO QUE LO REPITAMOS”
Mi corazón se detuvo un momento, mi respiración se aceleró y un mariposeo en mi estómago. “Es tan linda” solo pude pensar en eso mientras caminaba hacia casa. Mientras caminaba perdí la noción y de repente estaba en mi destino, alguien también había llegado, era mi hermano Eduardo, somos 3 hermanos, él es el mayor tiene 25, después Lucio con 18 años y yo el menor con 16. Él era una gran persona, lo admiraba y tenía toda mi confianza, pero todos me decían que el admirarlo era normal porque papá se fue después de que yo nací, que él era mi figura paterna y cosas por el estilo. No importa la razón, él era muy comprensible, atento, responsable e incluso era el que trabajaba para mantener a la familia, literalmente era el hermano perfecto así que por impulso corrí a saludarlo
- Hola Edi
- Hola, no esperaba verte afuera tan tarde ¿Qué estabas haciendo?
- Pues… –No supe que responder y me puse rojo
- Anda dime a donde fuiste
Sonrió para animarme a comentarle acerca de lo que había hecho y mi día, mi tono de voz bajo ligeramente del común “Fui a una cita” sonrió de forma no común y dijo “Bien por ti, estas empezando a convertirte en un adulto” riéndose ligeramente, no en forma de burla si no de felicitación. Entramos a la casa y mamá estaba en la estancia viendo la televisión.
- Ya llegamos
- ¿Qué tal les fue a ambos? –Como siempre nuestra madre sonriendo y al oírla hablar Lucio, nuestro hermano bajo de su habitación
- En mi trabajo no tuve problemas y Eros parece que tiene suerte con las chicas
- Deja el tema por favor
- Bueno pero más importante, ¿Cuándo nos la presentaras a mamá y a mí?
- Eso no es lo que describiría como otro tema y no lo sé, es posible que ni siquiera venga
- Solo arréglalo, el primer amor es algo que debes presumir
Al ver que solo se centraban en mi dije “Estoy cansado, me iré a mi cuarto” así subí al segundo piso y aun así me gritaban cosas desde abajo pero me esforcé por no escucharlo. Una vez en mi habitación solté un suspiro de alivio, por fin podía relajarme.
Durante el día lo que más me agobio fue lo mi familia al regresar, “Hoy me dormiré temprano” dije esto en cuanto vi la cama, pero no pude, seguía pensando en todo lo que hicimos Venus y yo, solo pude conciliar el sueño después de la 1am, “Estaré cansado mañana” esto fue lo último que paso por mi mente.
- Levántate Eros, se te va a hacer tarde
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